De esas veces que no te crees que la vida sea tan buena

free compliments

De esas veces que no te crees que la vida sea tan buena.

Se sentía eufórica, emocionada, como un paso antes de lo que los psicólogos llaman el enamoramiento.

No sentía el frío, el calor o el sueño. No sentía más que placer.

Le bastó compartir un momento, mínimo, pero infinitamente profundo con la imagen prefabricada para darse cuenta de que quería dejarse caer, tirarse al vacío sin ver, sin pensar… porque según las instrucciones del manual de vuelo, para dar el primer salto debes estar convencido, que la fuerza y la voluntad surjan de uno mismo.

Tenía miedo, mucho miedo… era un pavor desmedido al vacío, a la compañía. Pero no podía evitarlo, era como un instinto animal que la llevaba a perderse, a tirarse.

Tenía una necesidad de que él la necesitara que le provocaba mareos, y seguramente a él también, dada la intensidad de los pensamientos de ella.

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About lizmendozas

Experta en tripodología felina. Quisiera ser tortuga y vivir en el mar.
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